Una mirada simple y desapercibida acerca de la ingerencia de los medios masivos de comunicación en nuestra cultura, podría hacer parecer las voces que se levantan a favor de lo moral como ridículas. Solo basta mirar con solo un poco de agudeza y criticidad las propagandas y contenidos de algunos de los programas de TV y su consecuente impacto en nuestra sociedad, en nuestra propia familia, (En nuestra alacena) y hasta en nosotros mismos, para darnos cuenta, el poder que pueden llegar a tener dichos medios en la cultura. |